Tiempo de preparación: 20 minutos
Tiempo de cocción: 10-12 minutos
Porciones: 8 a 10 rebanadas
Ingredientes
Para el bizcochuelo elástico:
5 huevos (separadas las claras de las yemas, a temperatura ambiente)
50 gramos de azúcar blanca (para las yemas)
50 gramos de azúcar blanca (para las claras)
100 gramos de harina de trigo todo uso (tamizada)
1 cucharadita de esencia de vainilla
1 pizca de sal
Azúcar glass (para espolvorear al final)
Para el relleno:
400 gramos de dulce de leche (arequipe) repostero o firme
Preparación paso a paso
Preparar el molde y el horno: Precalienta el horno a 180°C. Cubre una bandeja para horno rectangular (de aproximadamente 30x40 cm) con papel para hornear (papel manteca). Engrasa ligeramente el papel con un toque de mantequilla para asegurarte de que desmolde a la perfección.
Batir las yemas: En un tazón, bate las 5 yemas de huevo con 50 gramos de azúcar y la esencia de vainilla utilizando batidoras eléctricas. Hazlo durante unos 3 a 4 minutos hasta que la mezcla se aclare, se vuelva cremosa y aumente su volumen (punto letra). Reserva.
Montar las claras a punto de nieve: En otro tazón completamente limpio y seco, añade las 5 claras de huevo con la pizca de sal. Empieza a batir a velocidad media y, cuando empiece a espumar, agrega los otros 50 gramos de azúcar poco a poco en forma de lluvia. Continúa batiendo a velocidad alta hasta obtener un merengue firme con picos brillantes.
Integrar la masa de forma envolvente: Vierte las yemas batidas sobre el merengue de claras. Con una espátula, mezcla de manera muy suave y con movimientos envolventes para no perder el aire de la preparación. Luego, incorpora la harina tamizada en dos partes, integrando nuevamente con movimientos envolventes desde el fondo hacia arriba hasta que no queden rastros de harina.
Hornear: Vierte la masa en la bandeja preparada y extiéndela con una espátula para que quede una capa uniforme y delgada. Hornea a 180°C durante solo 10 a 12 minutos. Debe verse ligeramente dorado en los bordes y sentirse elástico al tacto en el centro. No lo cocines de más o se secará y se romperá al enrollarlo.
El truco del enrollado en caliente: Mientras se hornea, extiende un paño de cocina limpio sobre la mesa y espolvoréalo con un poco de azúcar blanca o glass. Al sacar el bizcochuelo del horno, voltéalo inmediatamente sobre el paño. Retira el papel para hornear con mucho cuidado. Estando aún caliente, enrolla el bizcochuelo con la ayuda del paño desde el extremo más corto. Déjalo enfriar por completo en esa posición durante unos 20 o 30 minutos.
Rellenar y armar: Una vez frío, desenrolla el bizcochuelo con cuidado (notarás que mantiene una forma ligeramente curva). Extiende una capa generosa y uniforme de dulce de leche por toda la superficie, dejando un pequeño margen libre en los bordes para que no se desborde. Vuelve a enrollar la torta firmemente, esta vez sin el paño.
Presentación final: Envuelve el rollo listo en papel film o papel para hornear y llévalo a la nevera durante unos 30 minutos para que compacte y sea más fácil de cortar. Antes de servir, retira las puntas con un cuchillo de sierra para un acabado limpio y profesional, y espolvorea toda la superficie con azúcar glass.
Para presentarlo e, puedo sugerir decorarlo con hilos de chocolate derretido o líneas extras de dulce de leche en la superficie para que luzca aún más tentador. ¡A disfrutar
